El color de los océanos está cambiando (y en 2100 podría ser radicalmente distinto)

¿A qué se debe el cambio en el color de los océanos? ¿Y qué podemos hacer para detenerlo?

Por: Ecoosfera

El mar no sólo es azul. Todos los océanos del mundo se disputan un cromatismo que depende de muchos factores, tanto físicos como biológicos. No obstante, el cambio climático alterará el color de más de la mitad del agua total que forma los océanos, según un estudio reciente del Massachusetts Institute for Technology (MIT).

Se trata de un efecto imprevisto que tendrá el cambio de temperatura sobre los océanos, y que podría hacer variar el color del más del 50% de la superficie marina para 2100.

Pero en primer lugar: ¿por qué el mar es azul?

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En un precioso texto llamado The sea around us, la bióloga y activista Rachel Carson explicaba lúcidamente por qué el mar es azul.

El mar es azul porque la luz del sol se refleja en nuestros ojos desde las moléculas de agua o desde diminutas partículas suspendidas en el mar. En el viaje de los rayos de luz hacia el agua profunda, todos los rayos rojos y la mayoría de los rayos amarillos del espectro han sido absorbidos, de modo que cuando la luz vuelve a nuestros ojos, son principalmente los fríos rayos azules lo que vemos.

Es por eso que en las zonas océanicas más áridas, como las subtropicales, el mar es de un azul más profundo. Por otro lado, los océanos que presentan tonalidades de verde deben su color al fitoplancton que crece en sus profundidades, que no absorben las tonalidades azules del espectro de luz, y que liberan un pigmento verde llamado clorofila para realizar la fotosíntesis.

De qué color será el mar si sube aún más la temperatura 

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NASA

Los océanos son los que están absorbiendo la mayor parte de las radiaciones provocadas por el debilitamiento de la capa de ozono. Es por ello que, si hacemos caso omiso a las advertencias de la ONU, y no reducimos cuanto antes las emisiones de CO2, la temperatura media global de la superficie marina subirá 3 grados.

La vida microscópica, según la investigadora Stephanie Dutkiewics del MIT, será amenazada por el calentamiento global, lo que alterará toda la cadena alimenticia de las especies marinas, la composición orgánica en las profundidades de los océanos, y su color.

 Según explicó para el País esta investigadora:

El calentamiento de los océanos altera la circulación oceánica y la porción [de aguas] del océano profundo que emerge a la superficie. El fitoplancton necesita la luz (su fuente de energía) y nutrientes. Y la mayor parte de esos nutrientes viene de las profundidades.

Los cambios inducidos por el calentamiento están provocando que lleguen menos nutrientes a la capa superficial, por lo que lo más probable es que el fitoplancton disminuya en muchas partes del océano.

Así que, básicamente, el color de los océanos cambiará para hacerse más profundo: ahí donde es azul será más azul, ya que el color azul del mar se acentúa más conforme más radiaciones absorbe el mar, y además habrá menos fitoplancton para tornarlo en colores turquesa.

Aunque en otras regiones, y debido a que algunas especies de fitoplancton se alimentan de los nutrientes promovidos por la calidez del océano, es probable que el agua se torne más verde. Y es que en estas zonas se espera el aumento en la cantidad de microorganismos vegetales.

No obstante, esto no es positivo: el crecimiento de fitoplancton en algunas zonas no compensará a aquellas en donde este microorganismo deje de crecer, lo que alterará inevitablemente a la cadena alimenticia en este ecosistema.

Quizá el cambio en el color de los océanos sería un agasaje visual, ya que su color se tornará más profundo. Pero debemos evitar a toda costa esta alteración combatiendo el cambio climático, por lo menos a partir de la modificación de nuestros hábitos. Si no sabes por dónde empezar, puedes consultar la guía de la ONU para hacerte un agente de cambio paso a paso, sin prisas pero sí con toda la convicción de ayudar a la causa.

Fuente: www.ecoosfera.com

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