Menos resaca y más respeto por la tierra: conoce el vino biodinámico

Puesto que no se les agregan sulfitos, azúcares ni pesticidas en el proceso de producción, los vinos biodinámicos prometen una experiencia amable con tu cuerpo y con el medioambiente.

Por: Ecoosfera

En diferentes países productores de vino, como España, Chile y México, está cobrando fuerza una nueva tendencia: los vinos biodinámicos. Su proceso de producción busca recuperar métodos vinícolas artesanales, a la vez que procurar una mejor salud de las uvas empleadas.

Para entenderlo rápidamente, recordemos que en el proceso de vinificación los productores emplean un compuesto químico de azufre y oxígeno (conocido como sulfito) en pequeñas dosis, el cual es necesario por sus propiedades desinfectantes, antioxidantes y antisépticas. 

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Los vinos biodinámicos son aquellos en los que se utiliza un mínimo de este compuesto (1/3 de lo que se usa en los vinos más comerciales), y tampoco se emplean herbicidas o fungicidas para combatir las plagas de los viñedos y, en cambio, se echa mano de fertilizantes naturales.

Esta tendencia se enmarca en el auge de los productos sostenibles y amables con el medioambiente, a la vez que sus partidarios aseguran que estos vinos son de mayor calidad, pues se prescinde de aditivos y pesticidas en el proceso de cultivo de las viñas. Esto permite que los suelos se regeneren a un ritmo más amable para la tierra.

¿Cómo afectan los sulfitos la calidad de un vino?

Los partidarios de los vinos biodinámicos aseguran que los sulfitos aumentan la sensación de resaca de los consumidores (sin embargo, podemos recordar aquí que siempre es bueno disfrutar de las bebidas alcohólicas con moderación).

Además, el hecho de que no tengan azúcares añadidos permite que el cuerpo se recobre con más velocidad después de beberlo. 

Una diferencia importante con respecto de los vinos comerciales que hay que destacar es el uso de levaduras autóctonas. El proceso de fermentación del vino se lleva a cabo gracias a las propias uvas, que tampoco son filtradas en el proceso de maduración y añejamiento.

Por otra parte, algunos expertos señalan que no puede existir un vino 100% libre de sulfitos, pues estos elementos están presentes en muchos alimentos y no necesariamente son negativos. La cantidad de sulfitos generalmente no supera los 20 miligramos por litro. 

Pero existen otras razones por las que estos vinos pueden ser atractivos desde un punto de vista ecológico: el respeto por la tierra y el agua, así como por todos los recursos naturales y humanos involucrados en la producción, es un paso hacia la producción vinícola sustentable a largo plazo.

Fuente: www.ecoosfera.com

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