Zonas al rescate con Energía Renovable

Mientras la tierra siga calentándose las zonas muertas, que son zonas sin oxígeno seguirán aumentando,
esto ha ocurrido en los últimos 50 años, unas 4 veces más. El oxígeno es fundamental para la vida en los
océanos y la ausencia de este es uno de los problemas más grandes en la actualidad, se debe
indudablemente a las actividades humanas, el cambio climático consecuencia del calentamiento global debe ser aminorado.

El hecho que la vida marina se encuentre en peligro también impacta principalmente al sector hotelero,
restaurantero, turístico y cualquier actividad humana que dependa de la vida marina. De seguir así la
tendencia, el perjuicio se vería reflejado inmediatamente.
Hay que enfatizar la importancia del oxígeno marino, es parte fundamental de la vida en la tierra pues el
50% del oxígeno en nuestro planeta es generado ahí, con las zonas muertas se crea un efecto bola de nieve,
si existe una falta de vida marina que produzca oxígeno estos se reducirán a niveles muy bajos como para
soportar cualquier tipo de vida marina.

En nuestro territorio nacional existen “zonas muertas” presentes en el Golfo de México, también en las
Bahías de Chespeake, no solo sofoca a los animales que ahí habitan hasta la muerte, obstaculiza su
reproducción, causa enfermedades e impide el crecimiento de nuevas generaciones de vida marina. Aunado
a esto la generación de óxido nitroso es posible y este gas es 300 veces más potente que el dióxido de
carbono y el sulfuro de hidrógeno cuando se habla de crear un efecto invernadero.
El efecto se da por el incremento de temperatura en las aguas superficiales lo que dificulta la llegada del
oxígeno al interior del océano. En las costas donde se generan algas responsables por drenar el oxígeno la
contaminación fluvial y los desechos marítimos por actividad humana, son responsables de su muerte y
descomposición, contaminando todavía más.

En países con economías en desarrollo son donde más resienten los efectos, la industria pesquera y los
arrecifes de coral impactan negativamente la fuente de ingresos de personas que se dedican al ecoturismo y
la industria pesquera, en Filipinas por ejemplo el sacrificio de los peces de una sola ciudad cuesta más de 10
millones de dólares.

Una de las alternativas es la transición a las energías renovables, existen distintas formas de reducir las
emisiones de CO2 en la tierra. Fábricas de carbón, plantas nucleares, automóviles y quema de combustible
para generar electricidad están siendo cambiadas por generación eólica, solar, geotérmica, undimotriz y
biomasa. Pero aún estamos muy lejos de ser completamente sustentables únicamente con estas medidas a
gran escala.

Es por esto que se insiste en la participación a escalas más pequeñas, es decir con sistemas fotovoltaicos
para la industria comercial, o con aerogeneradores caseros para todo tipo de vivienda, también en lugar de
optar por la quema de keroseno en lugares sin acceso a la energía eléctrica, estas pueden optar por sistemas
autónomos, en materia de riego a los cultivos existen los sistemas de bombeo solar fotovoltáico.

Muchos sectores han apostado por hacer uso de alternativas más ecológicas y amigables con el ambiente,
hemos visto las instalaciones realizadas en hoteles costeros de dichos sistemas que les permite generar su
propia energía o el uso de la energía solar térmica para sus calentadores, ellos han encontrado una mejor
respuesta por parte de sus clientes pues les brinda un doble beneficio, el económico con la reducción de
costos energéticos y el valor ecológico que ahora tiene la empresa.  Ejem: Sofos Resort en Jamaica

Para más información: 01 (951) 513 53 76 o visita www.cceea.mx 

Fuente: http://www.elpais.com.co/medio-ambiente

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