HABLEMOS DEL PLÁSTICO

HABLEMOS DE PLÁSTICOS…¿CUÁL ES EL PROBLEMA DEL PLÁSTICO Y LOS OCÉANOS?

Isla de Basura; ¿realidad o ficción?

Seguro que muchos han leído en alguna ocasión sobre la famosa “Isla de Basura” en mitad del océano Pacífico, pero quizás no se han preguntado a parte de “estorbar”, ¿dónde está el problema?.

 

En primer lugar aclarar que la Isla no es una isla flotante como tal, es como se denomina a ciertas áreas del mar donde la concentración de plásticos es muy elevada. Es decir, no se trata de una gran superficie con montañas de basura flotando. De hecho, en general, se trata de pequeños trocitos de plástico flotando en superficie, una especie de “sopa de plásticos”.

Los plásticos grandes son una problema para los animales marinos como albatros, tortugas, mamíferos marinos y grandes peces, que pueden morir por asfixia o intoxicación al ingerirlos o atrapados entre ellos.

Pero los plásticos grandes son sólo una pequeña parte del problema, el gran problema del plástico no es tan fácil de ver. Tengamos en cuenta que el plástico no se biodegrada, sino que gracias al sol y el viento se rompe en trozos cada vez más pequeños que no son biodegradables y cuanto más pequeños, más peligrosos.

¿Por qué más peligrosos cuánto más pequeños? ¿no es mejor una “sopa” de lentejitas plásticas que la Isla de basura?

En primer lugar si solo hubiese grandes botellas de plásticos y bolsas de la compra, sería más sencillo de limpiar, utilizaríamos unas redes grandes en superficie donde los peces no quedasen atrapados y el problema quedaría solucionado. Desafortunadamente, los plásticos se encuentran en varios tamaños y los más difíciles de eliminar son precisamente los más pequeños, de hecho incluso hay una parte del plástico que se encuentra en el océano que es tan pequeña que prácticamente es invisible para el ojo humano.

Si no lo vemos…. entonces ya no estorba, ¿no? Nada más lejos de la realidad, estos trocitos tan pequeños pueden atrapar elementos tóxicos (como el bisfenol A o PCBs)  y son fácilmente incluidos en la cadena trófica. Es decir, antes o después terminarán en nuestro plato.

Esta pregunta no tiene una respuesta sencilla, pero si nos centramos en Europa y en España, debemos de tener en cuenta que los distintos tipos de plásticos no se pueden reciclar juntos y la dificultad de identificarlos y separarlos lo complica todavía más. Además, por seguridad alimentaria, algunos plásticos  no se pueden reciclar para obtener nuevos envases de comida y, en España, el número 1, PET, se puede utilizar para botellas de agua y de refrescos siempre que el envase contenga un mínimo de un 50% de plástico no reciclado. Por lo que, de todos los envases de plástico de productos alimenticios que ves en el supermercado, ninguno proviene de plástico reciclado 100%. En el mejor de los casos, las botellas de agua y refrescos pueden tener un 50% de materia reciclada. Y no debe de ser tan fácil ni habitual cuando hay empresas que presumen de un 25% (Fuente: Blog Vivir Sin Plástico)

Es decir, que en el mejor de los casos, si reciclamos todo el plástico que consumimos, estaremos generando más materiales plásticos pero seguimos necesitando el plástico con materia prima “nueva”, por no hablar del consumo energético que todo esto supone.

Por ello, una iniciativa que ha cogido mucha fuerza sobre todo en Estado Unidos es la de prohibir o censurar las botellas de plástico de agua embotellada, por tratarse de un residuo plástico muy sencillo de eliminar (mejor dicho, de no generar) y que sin embargo se genera cada año en cantidades monstruosas….

Fuente: http://www.eco-huella.com/2016/04/plastico1.html

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